Radiografía de un recuerdo

Rocío Arellano

Sus dedos recorren la superficie de una fotografía en blanco y negro maltratada por el olvido. Sus orillas carcomidas por un tiempo salvaje y vengativo lo invitan a mirar con detenimiento la imagen. Una mujer lo observa con tristeza. No sonríe y parece ocultar algo detrás de su mirada perdida. Lleva el cabello recogido en una trenza muy larga. Un vestido a rayas que ahora no le viene a la mente de qué color era, sin embargo, cree recordar cierto olor a tierra mojada que podría atribuirle a la mujer. No es bonita, es guapa solamente. Mantiene un brazo extendido a lo largo de su talle y el otro lo posa sobre los hombros de un niño, como si quisiera mantenerlo alejado de su cuerpo. Colocó los pies juntos, de manera que si al niño se le hubiera ocurrido moverse, la mujer no hubiera opuesto resistencia alguna a la gravedad y se habría caído de costado, como un tronco viejo.

Un hombre se encuentra al lado de la mujer. Podría ser su padre, pero no lo sabe con certeza. Recuerda que su madre le dijo que había muerto cuando él era un niño. Y él no recordaba nada sobre aquello. Los rasgos no le dicen nada. Es un hombre viejo, las arrugas corren libres por su rostro. El hombre viste un overol. Algunas manchas oscuras delatan la suciedad de la indumentaria. Lleva un sombrero de paja desgastado. Unas botas toscas calzan sus pies. No sonríe y parece estar a disgusto. Se mantiene alejado de la mujer y del niño.

El niño usa pantalones y una camiseta sin mangas; un agujero a la altura de su barriga indica que era común verlo con ella. Está descalzo. Aunque mira fijamente hacia la cámara, parece incómodo. El brazo de la mujer lo carga de un peso superior a sus fuerzas y lo encorva un poco. Un mechón de su cabello le cae en la frente. Es un niño muy delgado y sin chiste. Acerca un poco más la fotografía para ver detenidamente a ese niño que parece ser él. Porque ahora es otro, o quizás siempre lo fue y no se había dado cuenta. Observa sus ojos queriendo encontrar algo, algún resquicio de su futuro, pero no encuentra nada. La misma sensación de verse en un espejo sin saber cuál reflejo es el que conserva el alma.

Observa el paisaje en donde están parados esos tres personajes. Un enorme árbol les da sombra, acaso cubriéndolos del sol de mediodía. Escaso pasto que más bien parece inundado de tierra seca. Al fondo, lejos del árbol y de las personas, se encuentra una construcción y un coche estacionado. No recuerda algo extraño en la fotografía. Tras el árbol se puede ver la cabeza de alguien. Por el tamaño parece un niño. Acerca la imagen a sus ojos e intenta recordar algo que le permita sentirse seguro de lo que ve. Por un momento el chispazo de un recuerdo le llega. Se ve a sí mismo mirando a esa gente por detrás. Ahora sabe por qué no le parecían conocidos esos rostros. Nada lo une a ellos más que esa vieja fotografía.

La guarda en su caja y cierra de nuevo la memoria. Toma el vaso con agua y desliza por su garganta las pastillas que le ha dejado el enfermero. Sentado en su cama, observa a sus compañeros en el jardín a través de la ventana. No le gusta ser viejo. Toma la caja y la vuelve a abrir. Saca la fotografía que recién había guardado e intenta recordar quiénes son esas personas que lo miran desde lejos.

Lados B
Narrativa de alto riesgo - Mujeres
Antología 2015
Nitro/Press
Editorial Ponciano Arriaga
Gobierno del estado de San Luis Potosí
Páginas 38 y 39

  • Artefactum
  • Cuauhtémoc #201
  • CP 78700
  • Matehuala, San Luis Potosí